1
Es el conjunto de alimentos que se consumen diariamente sin modificaciones en su preparación. Aporta todos los nutrientes necesarios para un estado nutricional adecuado y es balanceada en micro y macronutrientes. Se recomienda para personas sanas o enfermas que no requieren modificaciones dietéticas. Se sugiere controlar las porciones de alimentos salados, dulces y grasosos, y optar por alimentos de temporada.
2
Es insuficiente en energía y micronutrientes, y se recomienda para pacientes post-cirugía, con gastritis aguda, diarrea o en recuperación de operaciones abdominales. Los alimentos recomendados incluyen té, caldos, gelatina y jugos de frutas coladas. No debe usarse por más de 2 días sin suplementos nutricionales.
3
Es de fácil digestión y adecuada nutricionalmente si se planifica bien. Se recomienda para personas que transitan de líquidos claros a dieta blanda, o con problemas de deglución. Incluye bebidas lácteas, caldos, purés de frutas y verduras. Si se usa por más de dos semanas, debe suplementarse con vitaminas y minerales.
4
Es adecuada para personas con dificultades para masticar o tragar. Se recomiendan sopas, arroz, caldos, y purés de verduras. Es importante ajustar la consistencia de los alimentos para facilitar la deglución.
5
es adecuada para personas con cirugía de cabeza o cuello, o problemas de masticación. Se recomiendan verduras al horno, carne molida, y gelatinas. Se deben evitar alimentos con orillas duras.
6
Aporta alimentos enteros con pocos condimentos y es baja en fibra. Es adecuada para personas con dificultades para masticar, problemas gastrointestinales o en tratamiento de cáncer. Se recomiendan líquidos, lácteos, sopas y carnes magras. Se deben evitar alimentos duros y fritos.
7
Tiene un contenido calórico bajo y busca reducir el peso. Es adecuada para personas con metabolismo lento u obesidad. Se recomiendan lácteos descremados, carnes magras y frutas. Se deben evitar lácteos enteros y carnes grasas.
8
Es alta en calorías y busca incrementar el peso. Es adecuada para personas con hipermetabolismo o bajo peso. Se recomiendan lácteos, carnes y cereales. Se debe restringir el consumo de grasas saturadas.
9
Es adecuada para personas con diabetes o hígado graso. Se recomiendan lácteos, carnes magras y verduras. Se deben evitar cereales azucarados.
10
Aporta menos del 10% de energía en forma de proteínas y es alta en carbohidratos y grasas. Es adecuada para personas con insuficiencia hepática o renal. Se restringen lácteos y carnes, y se recomiendan cereales y verduras.
11
Es adecuada para pacientes quemados o con cáncer. Se recomienda aumentar lácteos y carnes magras, evitando el abuso de carnes y lácteos.
12
Es adecuada para personas con afecciones hepáticas o cardiovasculares. Se recomiendan lácteos descremados y carnes magras, evitando alimentos grasos y fritos.
13
Es adecuada para personas con estreñimiento o diabetes. Se recomiendan cereales integrales, leguminosas y frutas. Se debe evitar el consumo de alimentos refinados.
14
Es adecuada para preparación de pruebas diagnósticas o enfermedades intestinales. Se recomiendan cereales refinados y alimentos de origen animal, evitando alimentos integrales y crudos.
15
Es adecuada para personas con insuficiencia renal, hipertensión, retención de liquidos. Se recomiendan lácteos descremados y verduras frescas, evitando alimentos procesados y altos en sodio.
|