Explicación
Ante la detección de dificultades de los estudiantes debe buscarse
oportunamente ayuda si es necesario o tomar medidas correctivas. Un año no se
pierde en el último mes escolar.
Los adultos deben asumir una actitud de escucha auténtica ante los
sentimientos, frustraciones, logros y dificultades del estudiante en el ámbito
escolar.
Es vital la comunicación familia–escuela para conocer la metodología de la
institución, los objetivos del grado escolar, así como los logros y dificultades de
los hijos.
La responsabilidad del proceso escolar es compartida entre padres y maestros.
Debe existir claridad ante los objetivos de las tareas escolares y la función de
cada uno en el acompañamiento.
El acompañamiento debe propender a la autonomía, al desarrollo de hábitos y
rutinas de estudio y de valores, y a la autorregulación del aprendizaje.
El establecimiento de hábitos de estudio, de formación de valores y
autorregulación del aprendizaje son procesos que se construyen con el tiempo y
que requieren un acompañamiento permanente.
Todo se trata de equilibrio. Tienes que cuidar de tus propias necesidades también. Asegúrate de tener algo de tiempo con tus amigos y tal vez incluso un poco de tiempo para ti mismo. Cuidar de ti le enseña a tu hijo que las necesidades de todos son importantes. Utiliza el apoyo que te rodea, como la familia, las iglesias, los programas infantiles locales y la escuela de tu hijo, para asegurarte de que no estás llevando la carga tú solo.
Los padres pueden apoyar a sus hijos demostrándoles sus habilidades de organización y de estudio, explicándoles un problema complicado o animándoles a que se tomen un descanso cuando lleven cierto tiempo trabajando en las tareas escolares.
No aprenderá nada si no piensa por sí mismo y cometa sus propios errores. Los padres pueden hacer sugerencias y dar indicaciones para orientar a sus hijos. Pero el aprendizaje debe estar en manos de los niños.
Las tareas escolares deben cumplir la doble función de reforzar los conceptos
trabajados y desarrollar habilidades y valores significativos en la vida del
estudiante. Su hijo no requiere premios como celulares, tabletas, dinero entre otras como estrategia de motivación.
Efectivamente castigar, sea por lo que sea, es poco educativo. No resuelve el conflicto de fondo, sino para una situación concreta, y en breve volverá a repetirse.
Pregunte a su hijo sobre las tareas escolares, los controles y los exámenes. Apóyelo, revise que ha completado los deberes y trasmítale el mensaje de que puede acudir a usted cuando tenga preguntas o haya algo que le preocupe.
En los días en que tenga un volumen importante de deberes o cuando tenga que iniciar una tarea escolar especialmente complicada o pesada, anime a su hijo a dividirla en partes más manejables. En caso necesario, ayúdele a elaborar un horario de trabajo para ese día o período y, a ser posible, pídale que se tome 15 minutos de descanso después de cada hora de trabajo.
Reduzca al mínimo las distracciones. Esto engloba la televisión, la música alta y las llamadas de teléfono.
no es una buena idea dejar a niños de menos de 10 años solos en el hogar. Todos los niños son diferentes pero, a esa edad, la mayoría no tiene la madurez ni la capacidad para responder ante una emergencia si están solos.
¿Qué es parental digital?
Son aplicaciones que las personas adultas pueden configurar en los dispositivos electrónicos con conexión a internet para que los buscadores y plataformas sólo ofrezcan contenidos adecuados a las edades de los niños y adolescentes.
En concreto, tenemos que tener en cuenta que utilizar pantallas, incluso acompañados, requiere de madurez, así que, como figuras de referencia, tendremos que garantizar previamente ciertos mínimos como actividades de ocio, espacios para el ejercicio físico, periodos de descanso, de juego, y tiempo en familia no sólo de calidad, sino también de cantidad. Es fundamental equilibrar el tiempo online en función de la edad y madurez, con otras actividades que son vitales para el desarrollo y bienestar.
La OMS refiere que antes de los 2 años no es recomendable exponer a los menores a las pantallas.
Tampoco hasta los 6 años, cuando no debe de superar 1 hora diaria. No es de obligado cumplimento; ¡Cuánto menos, mejor!
En la etapa de la niñez, de 6 a 12 años, no tiene por qué aumentar, ni ligeramente. Podría caber la posibilidad de utilizarlas hasta 2 horas al día.
Para los adolescentes, de 13 a 17 años, el panorama cambia. Si bien necesitan acceso a Internet para la educación, y otras actividades en línea, es esencial establecer límites claros y fomentar un uso responsable. No exceda las 3 horas al dia.
Establecer reglas y límites claros y seguir adelante con consecuencias justas. Intenta sólo entregar consecuencias que puedas cumplir de manera realista. Elogia a los niños pequeños y grandes para que se comporten de la manera que te gusta. Cada vez que veas a tu hijo hacer algo que te gustaría verles hacer de nuevo, ¡hazlo saber!
Puedes mantener a los niños comprometidos creando un ambiente que les permita explorar con seguridad y desarrollar sus habilidades. Considere la posibilidad de hacer un viaje a la tienda del dólar donde puede encontrar materiales para colorear, materiales para manualidades, juguetes de baño y artículos de tocador. A menudo puede usar un viaje rutinario en autobús como una oportunidad para jugar juegos verbales como "Yo espío".
Nadie es perfecto -niños, adolescentes o adultos-, así que no espere que su hijo haga más (o menos) de lo que es capaz. Tenga en cuenta la edad y la etapa de su hijo e intente pedirle que haga sólo lo que es capaz de hacer.
La norma es la forma en que se traducen los límites en el día a día. Cada familia ha de establecer sus propias normas. Los límites proporcionan seguridad al niño para enfrentarse al mundo.
La forma en la que nos comunicamos en la familia es fundamental para establecer con éxito los límites y las normas. Todo lo que hacemos en la vida se acompaña de comunicación. Cuando no se expresa claramente el mensaje, o el interlocutor no entiende lo que se le quiere decir, aparecen barreras que producen dificultades en las relaciones.
Cuando su hijo cometa un error, mírelo como una oportunidad para enseñarle algo nuevo.
Cumplir y hacer cumplir las normas marcadas, que han sido consensuadas con anterioridad. Es necesario que se lleve a la práctica lo previsto, y ser coherentes y constantes en la aplicación de las consecuencias que se derivan tanto del cumplimiento como del incumplimiento de dichas normas, que se han establecido y comunicado previamente.
El ejercicio de la autoridad suele ser una fuente de conflictos, pero se complica aún más cuando no se ejerce de la forma adecuada. Es importante para los niños identificar un modelo válido de autoridad. Para ganarse un reconocimiento que les otorgue autoridad los padres pueden:
1.Establecer normas de funcionamiento que tenga en cuenta las necesidades de los miembros de la familia, es decir, contar con lo que el hijo precisa.
2. Consensuar entre los que ejercen la autoridad (habitualmente padre y madre) lo que se quiere conseguir y seguir una misma línea.
Es importante elogiar a los niños, pero es aún más significativo que ellos aprendan a apreciar sus propios esfuerzos. La autoestima surge de esforzarse para lograr una meta y sentirse bien por ello.
Se debe diferenciar entre acompañar y sustituir al estudiante en las situaciones
escolares. En el des atrasarse, las investigaciones, las tareas, dificultades con compañeros y otras actividades el adulto cumple función de guía, mas no de ejecutor.
Bríndele confianza, permita que se exprese , construyan alternativas de solución y permita que el mismo de el primer paso.
Hay que enseñar a los hijos a comunicarse, haciéndoles ver que lo que dicen es importante, y por lo tanto ellos también lo son. Las familias que dan prioridad a la comunicación no evitan los conflictos, sino que se enfrentan a ellos y aprenden recursos y estrategias para poder resolverlos.