Explicación
Es una expresión que hace alusión a un VALOR correspondiente a la ética autoritaria puesto que hay egoísmo en dos ocasiones: "ellos qué saben" despreciando el punto de vista de los otros y "como te he demostrado que te quiero, entonces, cásate conmigo" subestimando el sentir y pensar de ella.
Es una expresión que hace alusión a un VALOR correspondiente a la ética autoritaria puesto que hay desprecio en "lo que opinen los demás” al asegurar que no vale nada, despreciando el punto de vista de los demás.
Es una expresión que hace alusión a un VALOR correspondiente a la ética autoritaria puesto que emplea la fuerza al expresar lo que piensa y siente con el único fin de callar a la mujer.
Es una expresión que hace alusión a un VALOR correspondiente a la ética autoritaria puesto que emplea nuevamente la fuerza para evadir el diálogo. El autoritarismo no fundamenta sus decisiones a través del diálogo sino a través de la imposición.
Es una expresión que hace alusión a un VALOR correspondiente a la ética humanista ya que se está haciendo mención a uno de los sentimientos humanos (el miedo) dejando explícito que en el otro existe algo que duele más que el dolor físico y es la falta de respeto (valor trascendental para la ética humanista).
Es una expresión que hace alusión a un VALOR correspondiente a la ética humanista pues la acción de “perdonar” u ofrecer disculpas es un valor que llama a buscar la humanidad propia y ajena.
Es una expresión que hace alusión a un VALOR correspondiente a la ética autoritaria pues “la autoridad, como legisladora, provoca que sus [oprimidos] se sientan culpables por sus muchas e inevitables transgresiones [.] [E]stos sentimientos de culpabilidad crean una cadena interminable de ofensas, culpas y necesidad de absolución que conserva al [oprimido] ligado a la autoridad y agradecido por su perdón, sin que se atreva a criticar las demandas de dicha autoridad” (Cf. Sosa: http://psicologodf.com/la-conciencia-autoritaria-y-la-conciencia-humanista/ ).
Es una expresión que hace alusión a un VALOR correspondiente a la ética humanista dado que “el objetivo de la conciencia humanista es la productividad y, por consiguiente, la felicidad, ya que la felicidad es el concomitante necesario del vivir productivo. Algo sumamente importante es aprender a escuchar la voz de nuestra conciencia” (Cf. Sosa. Ibíd.) Y la acción de escuchar y hablar -aún más denunciar-, es una clara muestra de no sumisión a una autoridad.
Es una expresión que hace alusión a un VALOR correspondiente a la ética humanista dado que “el rehacer una vida” implica “aprender del error y volver a empezar”, cuestión nada característica de la ética autoritaria.
Es una expresión que hace alusión a un VALOR correspondiente a la ética autoritaria pues el uso de la violencia como manera de “argumentar” o de demostrar “tener la razón” es una coacción de autoridad y no de una autoridad basada en el auténtico respeto producto del diálogo abierto y la aceptación de las diferencias.