Explicación
En algún momento del siglo I d.C. empezó a surgir en la provincia de Judea un movimiento conocido como cristianismo.
Las primeras iglesias cristianas fueron viviendas normales adaptadas para el culto, llamadas Domus Ecclesiae. Allí estos cristianos hacían sus eucaristías sin ser descubiertos.
Las catacumbas eran cementerios subterráneos donde los cristianos enterraban a los suyos y hacían algunos rituales.
Poco a poco surgió un mundo simbólico nuevo, y destacaría el Buen Pastor, con una de las primeras representaciones de Cristo. También el símbolo de pez, o ichthys, asociado en secreto a Cristo o la vid, que dejó de representar a Baco para ser un símbolo de la sangre de Cristo; o la paloma, que simbolizaba la resurrección. En Grecia, hacia el siglo III, surgió el crismón, monograma de Cristo que unía la X y la P, las iniciales de Cristo en griego.
Después de casi 300 años de persecución, el emperador Constantino I decidió promulgar el Edicto de Milán en el año 313 y con ello se permitió la libertad de culto. 70 años después otro emperador, Teodosio I, convirtió el cristianismo en religión oficial del imperio romano con el Edicto de Tesalónica.
Al final de las naves estaba el presbiterio, donde el sacerdote impartía los sacramentos, y al fondo del todo estaba una cabecera en forma de ábside.
Este ábside semicircular era la parte más importante de las basílicas cristianas, pues allí se encontraba el altar.
Otra construcción típica paleocristiana eran los baptisterios. Generalmente eran edificios octogonales situados al lado de las basílicas y que tenían la pila bautismal en el centro
La parte occidental terminó por ser completamente conquistada en el año 476, pero la parte oriental sobrevivió durante mil años más
Al contrario que el arte prerrománico, el arte bizantino fue rico y lujoso, y unía elementos grecorromanos, orientales y paleocristianos
En el Imperio Bizantino van a ser muy comunes las iglesias de planta de Cruz Griega, con los cuatro brazos iguales y cubierta con una cúpula.
Justiniano I "el grande" ordenó la construcción de la Basílica de Santa Sofía, situada en la capital, Constantinopla.
En el año 717 llegó al poder del imperio bizantino el emperador León III, dando comienzo a la Dinastía Isáurica. Estos eran cristianos de Oriente Medio, y en esos lugares no estaba bien visto lo de adorar a ídolos, y empezaron la Querella Iconoclasta. Es decir, que se pusieron a destruir imágenes e iconos cristianos.
En Venecia, que siglos antes había sido parte del imperio bizantino, encontramos la famosa Basílica de San Marcos, que fue construida en 1063.
Aunque al principio las pinturas murales de los templos eran más simbólicas, tras la iconoclasia se empezó a potenciar la narrativa y la belleza formal y expresiva.