En la siguiente presentación abordamos la teoría del sistema de enseñanza de Pierre Bourdieu
La sociología del sistema de enseñanza de Pierre Bourdieu
El concepto de sistema educativo se refiere a la estructura general mediante la cual se organiza la enseñanza en un país.
Es uno de los conceptos centrales de la teoría sociológica de Pierre Bourdieu. Por lo tanto, podemos entender que son disposiciones o esquemas de obrar, pensar y sentir asociados a la posición social a la que pertenece el individuo.
Un campo es un espacio social de acción y de influencia en el que confluyen relaciones sociales determinadas.
Ejemplos de campos: Campo educativo, campo artistico, campo cultural, campo laboral, etc.
- Son las formas de conocimiento, educación, habilidades, y ventajas que tiene una persona y que le dan un estatus más alto dentro de la sociedad. En principio, son los padres quienes proveen al niño de cierto capital cultural, transmitiéndole actitudes y conocimiento necesarios para desarrollarse en el sistema educativo actual. Es lo que diferencia a una sociedad de otras, en ella se encuentran las características que comparten los miembros de dicha sociedad, tradiciones, formas de gobierno, distintas religiones, etc. Y el cual se adquiere y se refleja en el seno familiar y se refuerza en las escuelas y situaciones de vida diaria.
Consiste en una serie de propiedades intangibles inherentes al sujeto que únicamente pueden existir en medida que sean reconocidas por los demás. Es el prestigio acumulado o poder adquirido por medio del reconocimiento de los agentes del campo.
Son recursos por lo regular intangibles basados en pertenencia a grupos, relaciones, redes de influencia y colaboración. Bourdieu describe el capital social como "un capital de obligaciones y relaciones sociales”.
Es un concepto acuñado por Pierre Bourdieu en la década de 70 y se utiliza para describir una relación social donde el dominador ejerce un modo de violencia indirecta y no físicamente directa en contra de los dominados, los cuales no la evidencian y/o son inconscientes de dichas prácticas. Las prácticas de la violencia simbólica son parte de estrategias construidas socialmente en el contexto de esquemas asimétricos de poder, caracterizados por la reproducción de los roles sociales, estatus, género, posición social, categorías cognitivas, representación evidente de poder y/o estructuras mentales.
- EL CAMPO FAMILIAR
- EL CAMPO ESCOLAR
- EL CAMPO SOCIAL
- Las familias hacen sus “apuestas” educativas para el futuro de los hijos, al tiempo que satisfacen las necesidades del presente y buscan mantener o mejorar las posiciones sociales ocupadas.
- La finalidad de este sistema de estrategias es la producción y reproducción de la vida de la unidad familiar y de cada uno de sus miembros, optimizando la utilización de los recursos disponibles y garantizando su transmisión a las nuevas generaciones.
- Dentro del amplio abanico de estrategias de reproducción social, que involucra a la familia y a cada uno de sus integrantes incluye: estrategias matrimoniales, de fecundidad, económicas, educativas, etc.
- Las familias procuran garantizar la transmisión de capital simbólico a los miembros de las nuevas generaciones.
- Las familias realizan, una inversión a futuro que consiste en mandar a los/as hijos/as a la escuela, es aquí donde hallamos el punto de encuentro entre las estrategias familiares y el sistema de enseñanza, la escuela funciona entonces “seleccionando” a quienes ya detentan mayores porciones de capital cultural heredado de sus familias de origen.
- El
resultado de las estrategias educativas se explica por medio de la
selección que realiza la escuela y que da cuenta de los buenos
rendimientos académicos alcanzados por estudiantes de clases socialmente
favorecidas, así como del rendimiento deficitario y la corta duración de
los estudios de aquellos de origen popular.
- La
lógica académica, tiende a otorgar a los estudiantes un capital escolar en
los cuales queda reconocido y legitimado el capital cultural detentado por
la familia de origen y transmitido a los/as hijos/as a lo largo de la
educación familiar.
- Bordiueu
concibe taxativamente a toda acción pedagógica como violencia simbólica en
la medida que está destinada a imponer, por medio de un poder arbitrario
(la autoridad escolar) una arbitrariedad cultural (la cultura de la clase
dominante).
- El
éxito escolar depende del grado en que los estudiantes dominan el “código
cultural” necesario para descifrar y apropiarse de la arbitrariedad
cultural que se impone en la escuela.
- La
escuela contribuye a reproducir la distribución del capital cultural, y
colabora con ello a la reproducción de la estructura del espacio social.
- Los estudiantes oriundos de las
clases menos favorecidas sólo podrán avanzar satisfactoriamente en su
escolarización en la medida en que dejen atrás sus culturas de origen y
adquieran, a costa de un alto trabajo de aculturación, los habitus y los contenidos propios de la cultura dominante, para
obtener, con suerte, los mismos resultados que el resto de sus compañeros, herederos
de capital cultural, habitus y posiciones más elevadas en el espacio social.
- Las “elecciones” vocacionales
diferenciales según el sexo también se tornan visibles, mostrando la
“preferencia” de las mujeres por carreras universitarias en las que continúan
desempeñando los roles que socialmente les han sido atribuidos –como
profesorados, humanidades y artes– mientras los varones se vuelcan hacia
disciplinas tradicionales como “ciencias”, derecho y medicina.
- Las estadísticas muestran como el
resultado de la libre elección individual, o del esfuerzo personal y el mérito
de la inteligencia, es en realidad el producto de un proceso de selección
escolar de aquellos/as a los que el sistema social necesita ungir como
herederos de la cultura legítima, en función del sexo y el origen social. Al
hablar de cultura legítima, nos referimos a aquélla definida no sólo por
parámetros regionales o continentales, sino en el marco del sistema-mundo.
- La necesidad de ofrecer a todos los
profesores, de todas las disciplinas, herramientas de la sociología de la
educación e historia de las ciencias, para que tengan conciencia de qué es lo
que hacen cuando enseñan y evalúan a sus alumnos en las aulas, o qué efectos
sociales tienen sus acciones pedagógicas.
- Recalcar la necesidad de desarmar el
discurso de la escuela como institución esencialmente meritocrática y garante
de una supuesta igualdad de oportunidades, institución que en los hechos termina
ocultando, y con ello, naturalizando diferencias que, como sabemos, son
sociales.
- Las obras de los últimos años, en
tanto, nos invitan a extraer conclusiones y diseñar políticas y pedagogías para
una escuela que no contribuya a reproducir el mundo y, en consecuencia,
colabore a democratizarlo.
Molina Galarza Mercedes/La sociología del sistema de enseñanza de Bourdieu: reflexiones desde américa latina/Cuadernos de Pesquisa v.46 n.162 p.942-964 out./dez. 2016
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