Peter F. Drucker en su libro La sociedad post-capitalista, de 1974, destacaba la necesidad de generar una teoría económica que colocara al conocimiento en el centro de la producción de riqueza. En este sentido, reclamaba para una futura sociedad de la información en la que el recurso básico sería el saber, que la voluntad de aplicar conocimiento para generar más conocimiento debía basarse en un elevado esfuerzo de sistematización y organización.
La Comisión Europea ha hecho uso de la expresión en múltiples ocasiones y como título de diversas iniciativas, englobando en el concepto de “sociedad de la información” todos los servicios prestados con los concursos de las tecnologías de la información y las comunicaciones.