El desembarco de las redes sociales en nuestras vidas ha modificado el modo de relacionarnos con el mundo.
Por ejemplo, hasta hace poco, para mostrarle una foto a un amigo, primero teníamos que imprimirla, luego encontrarnos con él y, finalmente, mirarla juntos. Ahora es mucho más sencillo, ¿no? Este nuevo mundo, más virtual y menos personal, también modificó los riesgos a los que nos exponemos. Frente a nuevas reglas de juego, debemos estar al día en las precauciones para no exponernos a situaciones riesgosas.