Viento de Comala y CatemacoVersion en ligne
par ANGEL GABRIEL GRACIA OCAMPO
Forastero
El viento me trajo hasta aquí... No sé si vine buscando a alguien o si alguien me llamó.
Este pueblo suena… como si respirara entre los muertos.
Doña Basilia
Aquí el viento no sopla… susurra.
Si escuchas bien, te dice nombres… nombres que ya no deberían pronunciarse.
No te quedes mucho, muchacho… el aire se acostumbra a uno.
Mateo el arriero
Yo pasé por aquí hace años… o eso creo.
El viento me empujó de regreso.
Dicen que quien oye su propio nombre en el aire… ya no se va.
La niña Jacinta
¿Tú también oyes cómo llora el viento?
Mi mamá dice que son los que no descansan… pero yo creo que es el pueblo que tiene frío.
¿Te vas a quedar conmigo cuando oscurezca?
Bruja
Este viento viene de más allá del monte… de donde hablan las sombras.
Yo lo he visto mover las velas sin tocarlas… y apagar almas sin querer.
No todo lo que sopla es aire… a veces es recuerdo.
La mujer sin rostro
No mires mucho… el viento se lleva lo que nombras.
A mí ya me borró… primero la voz… luego la cara.
Solo me dejó el susurro.
La vieja Julia
Aquí nadie llega por casualidad.
El viento escoge… trae a los que deben algo.
Y cuando se calma… es porque ya te quedaste.
El campanero
¿Oyes las campanas…? Nadie las toca.
Es el viento… que se mete en la torre y recuerda por nosotros.
Antes sonaban por los vivos… ahora… llaman a los que ya no saben que murieron.
Cuando dejen de oírse… será porque tú ya estás entre ellos.